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Desvaríos y Otras Sustancias

Carmen Navas Sánchez



Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público.


Título: Desvaríos y otras sustancias.

© 2017, Carmen Navas Sánchez.

Diseño portada: 2017 Mayca Nasan, bajo licencia CC BY-SA 4.0


1ª edición: octubre 2017




A los que van contracorriente




Contra el balance decimal
me someto al disparate
contra la eternidad
la belleza del instante
contra el vacío admitido
me lleno de sustancia
y contra la distancia
la unidad completa”.


Contracorriente. Enrique Bunbury



Contenido

Relación Semántica

Yo ya no

Divagaciones

De Rosas y Espinas nº 1

Final feliz

De nihilo nihilum

Modo Asíncrono

The wind cries Mary

Maldito despertar

De Rosas y Espinas nº 2

Te buscaré

Infierno

De Rosas y Espinas nº 3

Es la vida

Bon vivant

Y al final

Cuando alguien te quiere

De Rosas y Espinas nº 4

Principio y final

De Rosas y Espinas nº 5

Carpe Diem

De Rosas y Espinas nº 6

¿Por qué?

Alter ego

De Rosas y Espinas nº 7

Para ti, ¿qué es la vida?

De Rosas y Espinas nº 8

Luna llena

Dama de azul

De Rosas y Espinas nº 9

Lo prometido es deuda

01062011

Besos 500 mg

Alicia a la inversa

Y para terminar



Relación semántica

«Todo en orden» dijo. Y era cierto.

Ella tejía nubes cobijada en su guarida; siempre clandestina.

Él disfrutaba del mundo de puertas para afuera; nunca con ella.

Y esa sería la constante.

Así que ella se fue volviendo nadie mientras él continuó siendo todo.

Y todo estaba en orden.



Yo ya no

La taza de café sin aroma.

El espejo sin reflejo.

La causa sin efecto.

Te creí catedral y terminaste sólo ermita.

Chico diez, contigo no. Ya no.

En fin.

(Definición de desamor)



Divagaciones

Un momento excepcional, súbitamente mágico, y poder dar y recibir del resto de los mortales, siendo uno más entre millones, pero sin perder la conciencia de ser uno y uno solo, añorando algo más que unas pocas sensaciones espontáneas surgidas de paraísos artificiales que ofrecen belleza e idealización incluso ante aquello que es abominable.

Te me vas entre los dedos, siempre escurridizo, salvo en sueños, donde no existe el tiempo, las modas ni los miedos. Y a pesar de todo, tú ahí, casi siempre estático, permaneces entre sombras que realzan tu poder, observándolo todo desde el rincón que te acoge amablemente, prestándote su serenidad.

Siempre frío, con ojos de hielo, pero también cálido, abrasando aquello que tu mirada alcanza y dejándolo para siempre sometido a tu voluntad irreverente y caprichosa.

Eso eres tú, libre y cotidiano para estos ojos que te miran desde un entorno gris y hostil; cautivo de aquello que te ata prometiendo virtudes insolentes: duendecillo extraviado, imperturbable ante las conspiraciones del porvenir.




De Rosas y Espinas nº 1

Cambiar de escenario y romper con todo.

¿De qué serviría? si cielo e infierno van siempre conmigo.

Mi mente abismada en la nada.

Soy mi peor enemigo.

Malditas formas que nos deforman.



Final feliz

Se dieron los picos emulando un amor que sería eterno.

Y fueron perdices y comieron felices.



De nihilo nihilum

Hubo un tiempo en que llegué a creer que sentías por mí aquello que dicen que es el motor que mueve este mundo tarado. Momentos fugaces así me lo hicieron ver: gestos, miradas, sonrisas, caricias... pura ficción. Después, siempre llegaba el arrepentimiento, y esa maldita culpa que te despedazaba a ti y también a mí.

Hoy me doy cuenta de que no me quieres. Nunca me has querido. Sólo era deseo, quizás. ¿Se irá algún día este dolor? Voy aprendiendo a soterrarlo, hasta que casi parece que ni está, pero no es cierto. Sigue ahí, agazapado, esperando el momento. Su momento. Y son feroces sus zarpazos.

Me acompaña la tristeza serena de los que se dan por vencidos cuando saben que ya nada queda por hacer y poco se puede perder. Ahora soy irrelevante a tu lado. Lo noto cada día. Alguien que no pinta nada. Y derivo. Cuanto más te extraño yo, más lejano estás tú. Poco a poco tu desidia va haciendo mella en mí, hasta que ya ni siquiera sé porqué aún sigo aquí.

Buscaba autenticidad, pero en mitad de este camino hacia ninguna parte, me estrellé contra un muro de silencio, palabras nunca dichas y verdades a medias. Y aún así, todavía anhelo amarrarme a tu pecho. Hasta que llegue el golpe definitivo. Aunque a ti te da igual, porque prefieres permanecer impasible antes que dar un solo paso para cambiar tu vida y la mía.

Y a pesar de todo, incluso de mí, aún te quiero.



Modo asíncrono

Llegar a tu corazón y tocarlo fue sencillo.

Y así, palpé

aurículas

ventrículos,

tabiques

///que separan///

y válvulas

mientras aprendía de memoria

los latidos que me contaban sobre la vida.

La tuya.

Después,

todo fue sístole y diástole,

razón contra emoción.

Lo difícil era permanecer y no morir en el intento.




The wind cries Mary

Te has ido. Mientras todos duermen, oigo como la felicidad se tambalea calle abajo y lloro por la vida común que se nos fue muriendo a ritmo de blues.

Y el viento susurra María.

La Black Beauty de Jimi y un whiskey on the rocks te acercan a mí desde esta oscuridad agobiante y alucinada desde la que busco a ciegas los pedazos rotos de nuestra vida anterior.

Y el viento aúlla María.

Fue culpa mía. Nunca dije «te quiero» y eso era lo único cierto que necesitabas para continuar. «No busco tu dinero. No quiero posesiones. No me prometas un futuro», suplicaste, y yo no supe escucharte. Ahora lo siento. Está amaneciendo, y todo es desolación.

Tres cosas amé en esta vida: una canción, un gato y a ti. Hoy, tan solo me queda ya la canción. En este momento Hendrix, grave e hipnótico, ocupa todo el espacio. Como en conspiración, voz y guitarra se han adueñado de mi cuarto conquistando mis carencias. Tú ya no estás.

Y el viento grita María.



Maldito despertar

Por besar cuellos en frío

y quebrar palabras en vano.

Abrazar transparentes deseos

y descubrir anhelos exiliados

ya nunca más soñados.

Maldito despertar

que roba la placidez

del para siempre divagar.

Y no pretender por más tiempo

prolongar la inútil evolución del payaso tonto

que en el fondo es solo un sabio.

La luna se quiere caer

y mientras tanto

solamente somos

una inalcanzable pretensión.



De Rosas y Espinas nº 2

La mano tendida. El beso que no has demandado. Las palabras que son luz y te levantan el ánimo. El que siempre se queda cuando ya todos se han marchado. O vuelve, aunque solo encuentre ruinas. La postal que no esperas. El pensamiento que irrumpe quebrando la noche más larga. El que está porque quiere, obviando si quizás no debería. La presencia que te habita, y que sobrevive incluso a la distancia más larga. Que te late, al fin y al cabo. Y te da vida.

Y siempre, al final, el recuerdo, que no es recuerdo, donde nunca hubo olvido.



Te buscaré

Te buscaré más allá de las horas, de los minutos y los segundos.

Te buscaré aunque tenga que bajar por debajo de los océanos

y traspasar los cielos.

Te buscaré aun pasando sobre mí ciento dos eternidades

y fulminaré todos los infinitos posibles.

Te buscaré entre sueños y divagaciones

bordeando los límites de la realidad y la fantasía.

Te buscaré en el centro mismo de mi dolor

y en la más grande soledad mortal.

Te buscaré en todos los ojos

y en las palabras arrancadas del poeta.

Te buscaré pese a que la incertidumbre robe mi voluntad

y la muerte se lleve mi forma mortal.

Te buscaré destrozando lo posible y aferrándome a tu recuerdo

imborrable en las lagunas del tiempo.

Sí, te buscaré.

Y sé que te encontraré.


Infierno

He visto a los hombres

derramar su sangre

en locura extraviados,

y al mundo aprisionado

en sí mismo.

He buceado entre océanos de gente

pero nadie paró junto a mí.

He descubierto el miedo en sus caras

y la prisa en su caminar

aunque el tiempo esté agonizando.

He buscado con ansiedad tu rostro

y no lo he encontrado.

He soñado que existía una chispa

oculta en el caos

y no se ha dejado ver.

He visto a la muerte.

Le he mirado a los ojos

y le he dicho:

todavía no.

Aún queda mucho por hacer.

Se ha ido.

Por ahora.



De Rosas y Espinas nº 3

De repente lo supo,

agosto fue solo un espejismo.

Y dolió,

como suelen doler las cosas que importan.

Mucho.



Es la vida

Olvidar el paraguas. Comer palomitas. Contar historias. Y empezar porque sí. Oler la ropa limpia. Mojarse bajo la lluvia. Y caer. Levantarse. Y no hay excusas. Quebrar muros. Montar en bicicleta. Estrechar lazos. Marcharse lejos. Y volver. Perder la vergüenza. Escuchar tu canción favorita. Sonreír ante una puesta de sol. Poner los pies sobre la mesa. Y conocer mundo. O al mundo entero. Ser ángel. Y demonio. Inventar otras vidas. Soltarse el cinturón. Decir sí. Y también a veces no. Desafinar mucho. Y tocar más. Ser iguales. Y distintos. Jugar a la lotería, la de la vida. Y perder. Quizás ganar. Quemar la noche. Robarte el sueño. Y ser maraña. Y rosas. Y espinas. Despertarse temprano. Mirar a los ojos. Verme en los tuyos. Y acabar no sé cuando.



Bon vivant

El olor de la tierra y la hierba mojada. Gotas de lluvia y trazos de sol. Bouquet en boca, sabor gourmet: la vida abriéndose paso.

Felicidad.



Y al final

De repente se preguntaba si siempre había sido igual, ¿desde cuándo experimentaba tan horribles sensaciones? Ahora ni tan siquiera sabía quién era él. Tenía vagos recuerdos de algún lejano tiempo mejor y, pese a que eran sus propios recuerdos, los sentía extrañamente ajenos.

Nada es perfecto: en la vida hay días buenos y otros que no lo son tanto, y aunque era consciente de ello, en ese momento, todo resultaba absurdo y carente de sentido. Cualquier explicación racional era inservible. No existía nada en este mundo capaz de darle consuelo. Bueno, casi nada.

Buscar y no encontrar.

Le dolía. Le dolía mucho. Continuamente buscaba un apoyo espiritual donde ahogar toda la fealdad que le rodeaba, pero nunca hallaba, y cuando por fin parecía encontrar lo que tanto ansiaba, se le escapaba, y sus manos quedaban de nuevo vacías. Siempre era igual.

Al final, otra vez solo, en el mismo punto muerto, escupiendo penalidades. La tristeza una y otra vez le ganaba la batalla y se apoderaba de él: despedazaba su interior, lentamente, ahondando en su dolor, y después le dejaba ahí, abandonado y acorralado por esquinas de oscuridad y gritos silenciosos maestros todos ellos en el arte de enseñar a enloquecer.

Ya no aspiraba a ni un solo gramo de felicidad pero todavía deseaba salir de ese pozo infinito en el que de nuevo había caído. Soledad. Soledad vacía, marchita, mustia, apática; soledad al fin y al cabo.

La soledad solía gustarle, no soportaba esas estúpidas reuniones de gente donde únicamente se hablaban memeces y sólo se decía lo que los otros esperaban escuchar. En la vida que le había tocado vivir, expresar abiertamente lo que se siente estaba mal considerado. Pero aquel maldito día sentía un gran vacío y, no, no deseaba estar solo.

Añoraba la compañía de alguien como él. Alguien con quien compartir los placeres y penalidades que la vida nos da, sin embargo, ese alguien parecía dispuesto a no querer llegar, y el tiempo se iba y los días una y otra vez daban paso a las noches.

Todo cambiaba siempre, salvo él. Permaneció ahí, imperturbable. De nuevo el frío se apoderó de cada rincón de su ser, mientras una lágrima exploraba sin premura su rostro. Sólo fue una, la más pura y verdadera; la última. Pensó por un momento si en la eternidad (dondequiera que ésta se hallase) al fin encontraría lo que aquí siempre le había sido negado. Después apretó con fuerza el arma cargada de desesperación y apuntó a su corazón. Fue rápido, ya no sintió más dolor. La paz estaba rondándole.

Tirado en el suelo, seguía allí. Solo.



Cuando alguien te quiere

Cuando alguien te quiere

te quiere a todas horas

a tiempo completo

y con dedicación.

No a ratos

ni a conveniencia

según el día o las ganas.

Te quiere y no intenta evitarlo

no sabe nada de autocontrol

ni necesita respuestas

o garantía de devolución.

Te quiere y ama tus defectos

de ellos hará su bandera

y quizás hasta una canción.

En definitiva:

que alguien que te quiere

decidirá quedarse contigo

aun cuando permanecer no sea obligatorio.

De Rosas y Espinas nº 4

Disfrutar de lo que tienes y hacerlo de verdad: no es conformarse, es apasionarse por lo cotidiano.



Principio y final

Deshilando los sentidos

en busca de aquella delirante ficción

añoraba tan solo una fracción

de la pequeña inmensidad

que cobijaba en sí misma

los pedazos de sesgadas huellas

de inmensa gratitud.

Siempre fue pronto para retornar

a la ambigua realidad

que atravesaba con sus puñales

las paredes bulliciosas

de dolor desgarrador.

El azar

quiso ser solo

un gusano miserable

arrastrando como caballo desbocado

el principio hacia el fin.



De Rosas y Espinas nº 5

Y al fin nació la voz

y de la voz surgió la palabra

esta se hizo grito

y del grito

de nuevo el silencio.



Carpe Diem

Ojalá que nunca más las lágrimas te impidan ver la vida fluir. Que las penas caigan por su propio peso, y que el dolor no sea más que un espejismo. Ojalá que si mueres, sea solo de risa, y que si el destino te hace sombra siempre encuentres las fuerzas para luchar. Ojalá que los fantasmas sean exclusivos de las películas, y las dudas del instante pasatiempos con solución. Ojalá que la suerte sea esa amiga que nunca falta, y los sueños utopías que se pueden alcanzar. Ojalá que la inquietud se extinga olvidada en el devenir de la certeza, y que sean incontables los años que te permitan reír, llorar, amar, gozar y recordar.



De Rosas y Espinas nº 6

Qué escaso valor tuvieron lágrimas negras

que ni siquiera a cambio desprecio hallaron.

Y ahora, en este día irreal,

cuando el olvido llama a la puerta,

ni ganas de odiarte tengo,

ni fuerzas para borrarte.

Porque el tiempo juega a ser miserable con todos

y bien aprenderé a pagar con gélida indiferencia

tu arrogancia cobarde.



¿Por qué?

Los intolerantes de corazón

invocan una hecatombe de furiosas consecuencias.

¿Acabaremos adorando el sol, manejando de nuevo las lanzas?

Opuestas voluntades nos guían por error

hacia ese final que podría ser nuestra propia destrucción.

Hoy los ángeles se volvieron sordos.



Alter ego

Ojos que sueño en la espesa oscuridad

y trazas con trazas de rojo enardecido

ensartadas las palabras sobre un cuerpo baldío.

Mar celeste bajo brunos túneles

que amenazan caminos convergentes.

Diáfanos los sentidos ante el ocaso

que como rayo cae

desperté bajo la noria

de influencia ya anacrónica.



De Rosas y Espinas nº 7

Nudos de tu ansiedad

rompen las leyes de la razón.

Caos latente en tu interior

incita tormentas de injusta crueldad.

No debes mirar atrás

el camino solo te lleva hacia delante.

Quizás preservar nada sea poseer todo

pues de igual modo

tus manos se hallarán vacías.

Ya no puedes con tu cruz

no tienes quién te ayude.

Hoy los ojos de la ignorancia

cerraron las puertas

a los gritos de la realidad.



Para ti, ¿qué es la vida?

La vida es una canción guiada por el ritmo que marcan unos locos degenerados. También es la sonrisa de un niño o la tristeza de los oprimidos. La vida es un suspiro cargado de felicidad, y el dolor de la más cruel enfermedad. Es levantarse cada mañana con la esperanza de una nueva noche. Vida es muerte, porque no hay muerte sin vida; es el principio del fin, pero también es un desafío continuo frente a la rutina.

La vida: ese todo en medio de la nada que es pasado, presente y futuro.



De Rosas y Espinas nº 8

Dame tu risa y con ella construiré una montaña cimentada en ilusiones. Entrégame un universo de fantasías y con él alejaremos toda la ruina de este mundo infame. Pero si no puedes, devuélveme mis sueños y desenreda el presente para procurar otro sentido nuevo al porvenir que nos acecha. Y después, llena el vacío o piérdete en ti mismo. Quizás puedas huir de nuevo, sabes hacerlo bien. Aprendiste muy pronto esa lección.



Luna llena

Miro al cielo y no hay estrellas, solo luna, la luna llena. Así tenía que ser, así estaba escrito desde el principio de todo.

La luna que está ahí arriba derramando toda su plenitud. Blanca, cálida y, sobre todo, enorme. Y mientras tanto yo sueño con lo que puede ser y no es. Con lo que quiere ser y no será jamás.

Ahora tú me odias y yo solo te espero. Es mejor así.

Te ocultarás entre las sombras y yo saldré a buscarte, porque sé que nunca ya te encontraré. Todo será silencio, solamente existirá oscuridad. Ni luz, ni calor, ni fuego. Mundo negro, perdido mirar.



Dama de azul

Otra vez estás aquí conmigo,

amiga insustituible.

A ti, que nunca me abandonas del todo

van dedicadas estas palabras

que intentan dotar de sentido

un todo que nace del impulso

de una mano agitada.

Tú y yo, y nadie más.

Ahora ningún halo de misterio nos separa,

tú eres mi siempre confidente

quien nunca me niega

la posibilidad del desahogo.

Gracias.

Me escuchas mientras me observas,

y callas, callas

y tus silencios son largos y pronunciados,

tanto, que casi parecen

el más sagrado de los ríos. Infinitos.

De ellos pueden nacer respuestas

a mis dudas sin sentido

y consuelo a mis pesares.

Como ves, entre nosotras

ya casi todo está dicho,

y las palabras sobran.

Si he de personificarte,

te veo como una gran dama,

vestida de azul.

Eres ágil, esbelta y, sobre todo,

muy elegante.

Tu rostro es único y excepcional,

posee la experiencia de quien ya sabe todo

y ha estado en todas partes,

porque claro, tú eres una eterna viajera.

Por ti, y solo contigo,

nace la creatividad.

Por ti, muchos perdieron su forma mortal.

Eres tú quien puede desbordar

la mente del más cuerdo

o apaciguar los pensamientos del trastornado.

Contigo no sirven las formas de la mentira,

no hay lugar para la hipocresía,

y solo hay cabida para las verdades del alma,

esas que la mayoría de las veces

quizás por cobardía

nos empeñamos en maquillar,

o en el peor de los casos,

enterramos en el inalcanzable ayer.

Ahora sé

que cuando te busco desesperadamente

nunca te encuentro, y que te encuentro

siempre que no te he buscado.

De nuevo, gracias.

Nos vemos, incorruptible amiga.

Adiós, soledad.



De Rosas y Espinas nº 9

Escapas de ti mismo

volando en la máquina infernal

mientras derramas tu rabia con violencia

sobre la oscuridad helada.

Corre más

si no nunca llegarás a rozar el fin

ni siquiera con tu mente enferma de incomprensiones.

Te vas

pero no te has ido

(ni te irás)

Y será después

con la conciencia ebria de sinsabores

cuando comience la lucha

de la memoria contra el olvido.

Es contradictoria y desigual:

se pierde la emoción del juego

cuando sabes de antemano quién será el vencedor.

La sinrazón y una noche envenenada

no debieron ser motivo suficiente

para huir demasiado lejos.



Lo prometido es deuda

Solo una vez me hizo una promesa. En aquellos tiempos, yo apenas creía en nada, escarmentada de amores baratos y relaciones de saldo. Y me reí en su cara.

Jamás te decepcionaré —dijo rotundo —. No faltaré a ninguna cita, y te esperaré todos los atardeceres hasta que seas tú, amor, la que decida no acudir.

Y cumplió con creces.

Cada día me espera bajo una lápida gris a salvo de los rayos del sol y de la vida.



01062011

Respirar ya no es una opción

cuando los hilos se rompen

los recuerdos palidecen

y los cuerpos se apagan.

Pero el espíritu...

el espíritu se queda.

Y se vuelve luz.



Besos 500 Mg

Indicado para el alivio sintomático de emociones negativas como miedo, ansiedad, depresión, rabia y momentos de infelicidad sobrevenida. Este medicamento combate eficazmente las penas, decepciones y los estados de irritabilidad leves o moderados, incrementando de manera efectiva los episodios de alegría y facilitando el aumento de los niveles de bienestar hasta alcanzar valores óptimos.

No tome BESOS 500 mg si:

- Es alérgico o ha padecido con anterioridad alguna reacción alérgica a la felicidad, el optimismo, la gratitud, la empatía o cualquier otro componente de este medicamento.

- Padece problemas de intolerancia a la pasión, el amor, la inspiración o incapacidad para mostrar sus sentimientos.

Cómo tomar BESOS 500 mg. Posología:

Siga estas instrucciones a menos que su médico le haya dado otras distintas. Consulte a su médico o farmacéutico si tiene dudas. Este medicamento se administra por vía oral.

Menores y adultos: 1 comprimido (500 mg de besos) a demanda, cada vez que sea necesario. Se aconseja el uso diario, conforme a sus necesidades y anhelos. Utilizar siempre la dosis que sea efectiva.

Si el pesar o el dolor se mantiene durante más de 3 días, o bien los síntomas empeoran o aparecen otros distintos, debe potenciar el tratamiento, incrementando la dosis, hasta notar mejoría.

Conducción y uso de máquinas:

No se ha descrito ningún efecto adverso sobre la capacidad para conducir o manejar máquinas. Si acaso los efectos serán positivos, por mejoría de talante e incremento del bienestar y la satisfacción general.

Si consume más BESOS 500 mg de lo debido:

¡Enhorabuena! Lea atentamente las instrucciones de este prospecto. Tenga en cuenta que un uso excesivo de este medicamento puede provocar euforia, excitación, afectos desmedidos y aumento de la presión arterial y el ritmo cardiaco.

En caso de sobredosis o ingestión accidental, comparta libremente con seres queridos, amantes y amigos.

Conservación BESOS 500 mg:

1. Mantener siempre a la vista y al alcance de niños y adultos.

2. No conservar a temperatura superior a 42º C.

3. Los besos no se deben tirar a la basura ni por el desagüe. Deposite los envases y medicamentos que no necesite en personas que lo requieran. De esta forma ayudará a proteger su estado emocional y el mundo será un lugar mejor.


Alicia a la inversa

Ella sentiría las grandes alegrías y se entristecería con los retorcidos sufrimientos de los mayores, olvidando su propia senectud y los desgraciados días del invierno.



Y Para Terminar…

Desvaríos y otras sustancias es el acto de despojarse de la piel en un intento de captar la compleja radiografía del alma humana.

Esta selección es un disparo de emociones y palabras derramadas al borde del abismo que, si nos lo permitimos, pueden alcanzarnos a pecho descubierto. Desvaríos, y mucho más, condensados en un puñado de páginas que aluden al amor, la fragilidad, los sueños, el orgullo, la tristeza, la nostalgia o la soledad. Y por encima de todo, siempre, la vida abriéndose paso.

Si has disfrutado con “Desvaríos y otras sustancias”, difunde esta obra y comparte tu reseña, y si tienes ganas de más, en este enlace puedes adquirir mi novela “La guarida de Sísifo. Memoria de un Ironman”: http://amzn.to/2ttjXDc

La guarida de Sísifo. Memoria de un Ironman” es una historia emocionante sobre la pérdida, el amor, el afán de superación y la fuerza de voluntad en una lucha continua por hacer posible lo imposible. A lo largo de la lectura podrás acompañar al protagonista, Pau, en su dura travesía hacia la meta a través de un periplo que le llevará a conocer el valor del coraje, los sueños, la amistad y la humildad, mientras experimenta su particular viaje interior cargado de emociones y sensaciones.


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