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Excerpt for Imágenes de mi alma by , available in its entirety at Smashwords

imágenes de mi alma

Luz Victoria Díaz


Smashwords Edition

Copyright © 2018 Luz Victoria Díaz R.

Ilustración de Portada: Daniela Torres Díaz.


Primera edición electrónica


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Escribí para quienes amo.


Escribí por lo imaginado, por lo vivido.

Pero principalmente escribí por quienes de algún modo me sugerían que siguiera escribiendo. Aquí recopilo ideas que nacían, de manera repentina y poco frecuente, en diferentes momentos de mi vida. Pocas las compartía ocasionalmente con mi madre, hermanos y algunos amigos. Recibía expresiones lindas, de entendimiento, de afecto… pero lo escrito seguía siendo esencialmente pedacitos de mi silencio. Anunciaba el envío de mi atrevido intento diciendo: “sé que me lees y por eso te comparto”.


Hace poco un amigo me respondió: “no, yo no te leo… ¡tú eres quien me lee!”. Esta y otras expresiones de personas que llevo en el alma, despertaron mi deseo de enlazar emociones a través de cierta magia: la que podría tener la ilusión de un poema al ser leído. Es así como me decidí, en el mes de noviembre, a consolidar esta informal publicación; lo hice con especial gratitud a quienes me motivaron, pues confirmé y experimenté una realidad que no me permitía evidenciar: me hace muy feliz el hecho de sentir a través de palabras.


En contraste con mi gusto por conversar, y ojalá extenderme para lograr mutuo aprendizaje en confianza, escribir versos y estrofas me atrae por el potencial de expresar mucho con poco. Espero que esta forma de unión que tanto me anima, me ayude a estar más cerca de ustedes; sin ningún pretexto adicional a sentir… sentir juntos.


Lucero

Diciembre 7, 2017

CONTENIDO


AMOR

Hombre y Mujer

Quiero mi bolero

Creciendo

Mariana

Daniela

Por primera vez te vas

Juanito

Deteniendo el tiempo

Amor infantil

Lilo y Annie

Amor perfecto


GRATITUD

Más allá de la mitad

Aromas que me llenan

En mi paso por el tiempo

Lo que queda


IMAGINACIÓN

Este paso que es vivir

Cuando me habla el corazón

Entre el silencio y yo

Extraño, imagino, presiento…


REFLEXIÓN

Buscando sabiduría

Ser humano

Escúchate

A eso no quiero jugar

Mirando y sintiendo

Contando los días

Mezcla necesaria

Y pasa…


¿ADIÓS?

Yo hoy quisiera…

Por siempre a tu lado

No aprendí a decir adiós

AMOR

HOMBRE Y MUJER


Dime que me entiendes, dime que me amas

porque más que un beso te presto mi alma.

Y es que así, desnuda, se ven más mis alas

con las que acaricio tu intención humana.


Quiero tu mirada, entrar y explorarla

para entender más ¿qué es lo que tu amas?


Hombre y mujer: con grandeza encantan.

Con la fortaleza que jamás empata

pues las diferencias ¡son tan necesarias!


Y aunque yo te abrace y te lleves mi alma,

ella aquí regresa… prefiere mi almohada.


Tengo mi camino lleno de paradas que ni te imaginas;

y mi vida avanza con la convicción de saber buscarla.


Tú, mi compañero, animas mi vuelo.

Yo quiero contarte más de lo que veo

para, cuando vuelva, desnudar mis alas.


Háblame del suelo que experto tú escalas,

yo te hablo del cielo …del viento que me alza.


Puedo así admirar el tiempo que pasas:

firme caminar que tiene enseñanzas.


Lleno el corazón, vuelvo a tu mirada y sigo aprendiendo

sobre cómo yo amo, sobre cómo tú amas.


Dios nos ilumine para, aquí, esta vida bien interpretarla:

caminos distintos que siempre se cruzan y creciendo avanzan.

QUIERO MI BOLERO


Quiero que me cantes un bolero nuevo,

pero que no me hable de amor escondido;

tampoco me anima si fuera el motivo

un amor imposible o tal vez prohibido.


Quiero que sea un canto lleno de lo mío,

que sea de tu rostro bello, enaltecido;

que también tus surcos muestren dos destinos,

que escuchar me traiga todo lo que admiro.


Quiero recordar contigo paso a paso,

cómo fue que todo esto construimos.

De mutuas miradas, no, no se trataba…

pero era muy claro: avanzar con tino.


Entonces yo busco las lindas palabras

que hablen de lo nuestro, tal vez de enseñanzas

¡porque es un bolero! la música atrapa…

la misión es grande y esto implica lágrimas:

las grandes canciones sacan emociones

que quedan mojadas, pues así es el alma.


Bueno, en este caso, quiero que te inspire

todo lo que vives cuando me ves lejos.

Es que así me gusta, que veas mi reflejo

cuando simplemente yo soy lo que siento.

Como a mí me pasa que yo quiero amarte

cuando te veo hacer tus días, tus momentos,

entonces no es meta, a ti enamorarte:

yo busco crecer, tú despiertas tus sueños.


Hoy mi inspiración no es la fantasía

sino estas imágenes, que les damos vida:

cuando en nuestra casa con ingenuidad

juegas como un niño y me invades de risa;

cuando en las mañanas vas a trabajar

de hombre disfrazado y aroma genial

-y aunque me demuestres siempre mucha prisa,

tu cálido beso queda si te vas-;

cuando te veo líder lleno de bondad

y tu inteligencia fluye con grandeza;

cuando vas dispuesto para aprender más;

cuando en lo difícil siempre listo estás;

cuando en la cocina me ayudas y afinas;

cuando alegre brindas y vas a cantar.

Cuando, siendo tres, fuerte nos abrazas;

cuando en las noches yo te siento orar.


Vuelvo a mi bolero… yo quiero exaltar

que amo la distancia que deja admirar.


Háblame entonces de lo que soñabas

y cómo revivo visiones de infancia,

para ese bolero poder completar

y que si me cantas, juntos despertar.

CRECIENDO


Manos pequeñitas y los pies creciendo.

Así, pasos firmes, es lo que presiento.


Mientras tú aprendes siento que me elevo.

Porque me emocionas cuando te recuerdo,

cuando de tus labios veo venir tus sueños

e interpretaciones que erizan por dentro.


Siento así, mi niña ¡y mucho más que eso!

Entre tus visiones yo también me veo.

¿Qué más pido al cielo que verte creciendo?


Para mí esto es todo y lo veo perfecto.

Sí, Dios me bendijo

porque esto que siento ya lo he repetido:

“madre” es mi universo.

MARIANA


Me pediste un acróstico, yo lo voy a

Imaginar con mi amor de madre y tu curiosidad.


Lo que se me ocurre es siempre

Invocar cuando te despiertas y

Nacen sorpresas. Así tu nos colmas

De felicidad. En cada momento tú

Adornas mi hogar.


Me dejas tan llena de todo, ¡de ti!,

Anhelo el ayer, lo quiero repetir.

Recorres mi vida como ángel que inspira.

Imagino tus pasos con gracia sin fin y

Agradezco al cielo por verte feliz.

Nunca se detiene este amor que estremece,

Admiro tu ejemplo: crecer y amanece.

DANIELA


Respuesta buena de todo lo bueno,

sonrisa viva, que inunda mi cielo…

Mirada clara, abrazo eterno,

corazón sublime, ¡amor verdadero!

Es así, chiquita, como yo te siento.


Respirar tu vida cerrando los ojos,

sintiendo más de lo que puede el cuerpo;

vibrar el alma, creer en lo inmenso,

disfrutando la magia del descubrimiento.

Es así, Daniela, como yo te quiero.


Cada instante nuevo es el alimento

de esta alma que guía tu paso en el tiempo.

POR PRIMERA VEZ TE VAS


Más allá de la razón, que hasta entiende tu distancia;

más allá de ver crecer y saber que también cambias;

más allá de imaginarte firme, alegre, ilusionada;

más allá de la emoción que acompaña tu mirada;

más allá de la armonía que se siente en tu partida;

más allá de la esperanza de que el tiempo siempre pasa…


Queda en mí este silencio, esta dicha que se escapa;

pues has sido tú mi vida, mi alegría, mis andanzas,

el motivo de mis días, el alivio del mañana.

Y yo sé que no te vas, solamente ¡aquí no estás!;

es tan simple y aún no basta.


Más allá de la razón se me inunda el corazón,

¡se me explotan tantas lágrimas!…

Qué impotencia, qué nostalgia, qué ilusión tan complicada.

Sensación inexplicable, qué visión ¿tan anhelada?


Tantas cosas no expresadas pues palabras siempre faltan.

Devolverme yo quisiera, darte más de mí con calma.

Tanto amor con toda el alma, con vivencias esfumadas

que definen lo que soy y de paso te acompañan.


Duele más que este momento… duele que la vida pasa.

Quiero estar siempre a tu lado y ruego a Dios, con esperanza.


Mi Daniela, mi hija amada: yo por todo te doy gracias.

No te has ido, es verdad, pero tú ya me haces falta.

JUANITO


Mi mejor amigo se llama Juanito.

Sí, pasan los años… aunque es mi chiquito:

el que siempre extraño por ser favorito.


También soy consciente, él mucho ha crecido,

pero algo está intacto en un rinconcito:

es grande ese espacio, por tanto cariño,

y porque encontramos de todo un poquito.


Siempre con poderes, aquí estamos listos

y si es necesario, rompemos los mitos

que impiden crecer, seguir siendo niños.

Sus ojos, con alma de corazoncitos,

convierten en risa lo simple que escuchan;

y si algo es tristeza, con gran entereza,

transforman ambientes, ¡con alegría luchan!


A cantar con guitarras también aprendimos,

incluso en el baile fuimos aplaudidos.

Nos van a decir que ya somos “viejitos”

pero el tiempo juntos está detenido.


Y cuando podemos, ya todo está listo:

desde un fuerte abrazo, siempre agradecido,

hasta mil sonrisas y un pícaro ojito.

Los dos ya sabemos que esto es igualito:

un amor muy grande que va al infinito.

Te admiro por siempre, mi hermano, Juanito.

DETENIENDO EL TIEMPO


Jamás pensé que esto de retar al tiempo

tal vez funcionara, pero así me encuentro.

Quiero detenerlo y solo en suspenso

dejar ir mi mente, mi cuerpo, mi aliento.

Sin ningún afán, despacio, sintiendo

que es más que infinito y que soy parte de esto:

lo grande o pequeño es un universo.


Cerrando los ojos veo más que recuerdos…

son rostros amables, sonrisas, silencios.

Aun en aquello que creí ver necio,

me asombra sentir la bondad de sus gestos.


Es la mezcla linda, pueril picardía,

donde se camuflan miradas y risas.

Qué diversidad de expresiones que marcan

con sello imborrable tu vida y la mía.


Con más que palabras me quedo en el limbo

del tiempo que empuja hacia otro momento.

Imágenes miles, juegos infantiles,

memoria del alma que aflora y regresa.

Y me veo sonriente sintiendo grandeza

al haber compartido tan bellos instantes,

aquellos que me hacen jugar con el tiempo:

volver, detenerlo… y por siempre amarte.

AMOR INFANTIL


A través de ti yo me conocía,

tú me dabas mucho de lo que tenías.

Yo a tu lado estaba, tu mano sentía;

y era así el colegio incomparable forma de ver la alegría.


Caminamos juntos y sin prevención,

yo también te daba lo mejor de mí

y esa dicha plena que me acompañaba.

¡Eras mi ilusión!

Recuerdo peluches, muchas cartas lindas,

dulces y colores, amigos y risas.

Jardines y cielos también recorrimos

sin rumbo, sin prisa.


Al cambiar el tiempo que me compartías

por nuevas escenas que me aparecían,

no dimensioné que daño te hacía.

Y tú, mientras tanto, mi ausencia llorabas.

Te pido perdón. Sí, yo era muy niña.

Sin mucho pensar yo me despedía.


Hoy miro el pasado y esa forma linda

en que descubrimos manos que se unían.

Así yo imagino el amor de mis niñas

cuando un hombre hermoso se acerque y las cuide

con tiernos detalles… ¡que alegres suspiren!

A mi visión llegas, queriendo que vivan

similar encanto que me dio la vida.

LILO y ANNIE


Pensando en poemas, quisimos buscar:

“No es fácil tarea”; vamos a empezar…

Con versos y estrofas, implica encontrar

de Pombo, Carranza, Valencia, Gaitán,

Rodríguez y Castro… ¡esto es de admirar!


Pero yo no encuentro; quiero recitar

algo que me inspire a decir sin afán

más cosas bonitas, que pueda contar,

que salgan de mi alma y me apoyo en mamá

porque a ella le gusta escribir y ayudar.


-“Esto es más sencillo pues basta mirar

lo que te rodea”-, me dice y comenta:

-“tú das las ideas y las pongo a rimar”-.


Entonces me animo y quedo contenta

porque es como un juego y voy a practicar.


Y quiero contarles, esto es de verdad:

pues una perrita muy sucia y cansada,

llegó a nuestra puerta estando abandonada,

y nunca entendimos por qué ésta parada

pero decidimos que aquí era su hogar.


Son solo dos noches las que hemos pasado

con ganas de darle alegría y calor.

Se llama Anastasia, así está pensado,

pero le decimos “Annie”, por amor;

así obedece y se va su temor.


Aún no sabemos el fin de esta historia;

Lilo es nuestra gata y fue una adopción.

Y ya presentimos que si Annie ha llegado

es para dar una recomendación:

adopta un perro y adopta un gato

y demos al mundo ejemplo de amor.


Mariana y Mamá.

AMOR PERFECTO


Amor verdadero siempre está latiendo.

Basta leer sus ojos nobles y sinceros,

para interpretarlos,

construyendo juntos el mejor receso.


Es suave y provoca, sin fin, abrazarlo,

dormirse en su pecho.

Si quieres te moja y hasta te despeina:

es preciosa escena, ¡locura en sus besos!


Estando dormido acompaña en silencio,

y estando despierto va siempre contento.

Solo no te sientes: vigila tus pasos a ver si lo incluyes,

siempre está dispuesto a grandes momentos.

Celebra si llegas, despide discreto y espera el regreso.


Amor verdadero jamás te da ausencia;

sentirlo relaja, invita a la esencia.


A mí hoy se me ha ido…el llanto me atrapa;

lágrimas sin calma vuelven y se escapan.

Tal vez un alivio estaré alcanzando…

algo hay aprendido que ya siento adentro.

Es que aun sin palabras, “compañía perfecta”

describe lo que eres si un perro es tu ejemplo.


Hoy muchos me dicen que debo ser fuerte,

que un perro es amigo, un gran compañero…

pero que no olvide: era solo un perro.

Yo digo, de veras, que lo que escribí fue solo un intento.

¡Siento más que esto!

Porque he compartido con Chester, mi amigo,

algo solo nuestro;

y extraño sus pasos que fueron un eco de la gratitud

cuando siento el cielo.

GRATITUD

MAS ALLÁ DE LA MITAD


Sin dejar de concentrarme en este paso por la vida,

hoy me veo y, sin quererlo, esta cifra me estremece.

Aunque sea solo un día y que extraño no parece,

pero sí… hoy amanece y me quedo sorprendida.


Es que son muchos los cambios

que uno busca o aparecen lentamente o de repente,

convirtiendo la memoria en nostalgia y alegría.

Y vivir con valentía sigue siendo la razón

de los sueños que aún se mecen.


Sin contar pasan los días, sin medir se da energía,

sin parar se va moldeando lo que hoy me maravilla.

Gratitud tan infinita que se agita y fácil brilla,

porque sobran las palabras: la mirada ya es sonrisa.


Por supuesto que he cambiado y también hay confusión:

ganas de estar siempre dando, más que afán de decir “yo”.

Porque siento más que nunca que lo “grande” es distractor

y que cosas pequeñitas dan sentido al corazón.


El alcance de este ciclo, el inicio o el final,

no quisiera cuestionar, solamente continuar.

Y sabiendo que ya estoy más allá de la mitad

reconozco que se tiene sensación de libertad:

con sonrisa en la mirada, con el alma despejada,

con la vida… ¡siempre amada! y ganando claridad.

AROMAS QUE ME LLENAN


El sabor del chocolate: es aroma de mi hogar,

es calor de tu mirada y tu sonrisa iluminada

que me hacen palpitar.

Picardía conquistada, consentida y empapada

de placer que con burbujas quiere mis ojos cerrar.

Es invasión de sentidos pues basta con respirar

para hacerme transportar a dulce complicidad.


El olor a yerbabuena: me suaviza, me enajena,

pues me pone a escapar a lo verde, hasta el final.

Una magia me renueva; como un hada que al flotar

sobre brisa fresca, lenta, puede todo conquistar

y poco a poco saborear la frescura que, en vapor,

ya se puede acariciar.

Yerbabuena: me despiertas ¡tantas ganas de volar!


El calor de la canela trae a mi mente esa escena,

de las manos con paciencia que cortaron la corteza

en el tallo que creciendo buscó el cielo embelleciendo.

Ahora se acerca a la tierra transformando la belleza

que contrasta fortaleza con la calma que genera;

como fuego que se expande y recorre hasta las venas

sin esfuerzo, pero frenas, pues poquito basta y llena.

Pica, endulza, adorna, exalta… ¡poderosa aunque pequeña!

EN MI PASO POR EL TIEMPO


Respirando todo un beso,

escuchando lo que lejos veo pequeño pero entiendo,

con las manos palpitando cuando acarician tu cuerpo…


Así paso por el tiempo ¡y se cruzan mis sentidos!

Pero siento un gran alivio porque esto es solo mío.


A la vez me siento ausente sin buscarlo y de repente;

observarlo todo quiero y sin vivirlo me estremece.


Voy ganando y voy perdiendo:

es que estoy envejeciendo…

pero qué bien que se siente, porque el fin se desvanece

y el principio ¡es el presente!

LO QUE QUEDA…


De repente hoy me pregunto ¿acaso, qué es felicidad?

Entre suaves melodías y también entre silencios

yo escucho que mi alma me responde sin temblar:

Es el viento que se escapa…

lo que firme y sin lamento simplemente ya se va.

Es cansancio que se siente cuando todo “ya ha pasado”,

recordando -y muy despacio- el inicio y el final.

Cuando en cada paso dado fuerza limpia has entregado,

transformando el camino en la forma de llegar.


Me sorprende y me acaricia su respuesta tan precisa,

pues sin duda esto es muy cierto:

ser feliz ¡no es un momento!

Ser feliz es resultado, y eso siempre es del pasado.

Es, por eso, estar dispuesto… y andar siempre construyendo.

IMAGINACIÓN

ESTE PASO QUE ES VIVIR


Sí, nos vamos a morir…

esta es una realidad tan veraz como vivir.

¿Y lo vamos a planear?


Es común no preguntar pues lo cierto, aquí está.

Sin embargo… ¿existir va ligado al más allá?

No me quiero permitir la respuesta, ¡ni intentar!

Solo un poco escribir lo que nace al despertar.


Yo me veo envejecer: mi mirada no es igual.

Ya no quiero conquistar con suave parpadear.

Lo que quiero es más crecer. El cuerpo empieza a pesar.

¿En qué quiero transformar esto que vine a ocupar?


Si pudiera yo elegir, lo diría así no más:

otra forma de existir, sin materia, ¡siempre estar!

No me quiero eternizar esculpida en lo inmortal.

Sí prefiero convertir mi existencia en algo más

y poder así incidir en los que quedan acá:

una idea noble inspirar;

algo triste transformar en deseos de construir;

ese instante que al surgir pueda el caos eliminar.

Ser aquí lo más sutil, confundida en la bondad

de otros tantos que así encontremos la verdad.


Pareciera que morir es una oportunidad,

no más grande que vivir, sí más fuerte: de quedar.

CUANDO ME HABLA EL CORAZÓN


Cuando leo mis poemas, cuando escucho una canción,

cuando veo un escenario y quisiera allí un rincón…

Me pregunto si es anhelo, o una infantil ilusión

que se escapó con los años y que altera mi razón.


Mi cabeza sigue activa y se supone que así soy.

Pero me habla el corazón y su eco tiene un son

de violines, piano, flautas, chelo, arpa, saxofón…


Muchas otras fantasías en mí vibran y hay fusión

entre alma, cuerpo y vida;

sí, me encuentran sorprendida y escondida en un telón.

ENTRE EL SILENCIO Y YO


Es en ese espacio, entre el silencio y yo,

donde no se filtra el ruido y es fácil sentirse vivo.


Así crecen pensamientos, toman forma sensaciones,

surgen las transformaciones de lo simple y lo complejo.


Es luz en la oscuridad, melodía en el bullicio,

es sentir más lo vivido, es dar vida a lo deseado


Aquí puedo interpretar lo que veo y queda adentro;

así vivo los contrastes que me hacen sentir que vuelo.


Yo compenso así el silencio que produce más silencio.

EXTRAÑO, IMAGINO, PRESIENTO…


Cierto temor por sentir cuán ingrato es mi deseo:

vivir más que este vivir invadido de lo bueno.


Escaparme por un tiempo e inundar los sentimientos

hacia indescriptible fin que me lleve más adentro.

Con tormentas, con desiertos, con montañas, mar y cielo.

Y sin límites, sin tiempo…

recorriendo en cada instante lo gigante y lo pequeño

para poder ahondar en lo que une lo disperso.


Mucho me duele en el alma

al reconocer vacíos aun en algo que es inmenso.

La niñez, una oración;

la mirada de ese perro

y de animales tan perfectos que tratamos como fierros;

pasos jóvenes o viejos pero tan deteriorados

que recorren este suelo aferrados, predecibles…

¡qué obsesión por todo aquello que no es más, no es duradero!,

¿o tal vez van sin deseos?


Brotan lágrimas, yo tiemblo.

Ansiedad de cambio siento por aquello que, aunque lejos,

me despierta y me desvelo.


Mucho extraño, mucho imagino,

algo presiento…

REFLEXIÓN

BUSCANDO SABIDURÍA


¡Hay tanto por comprender cuando miras hacia atrás

y lo que hay que recorrer no puedes dimensionar!


Vivencias pudieron ser:

pasado y satisfacción,

truncado con frustración,

deseado con ilusión,

abismos con gran temor,

errores que traen dolor…

lo claro o la confusión.


¿Qué sigue al reconocer que está la posibilidad

de vida sólo hasta acá, y no poder despertar?


Aprender -aun sin caer-, entender para enseñar,

Compartir, o solo aceptar.

El pasado comprender, el presente dominar, el futuro desear.

El hastío enterrar…

Saber, como arte, filtrar.

Ser feliz por voluntad.

SER HUMANO


Ser humano es todo un reto: protagonistas de cuentos

con aciertos, desaciertos, con disfraces, con atuendos…

Muchas veces sin espejos y otras tantas ignorando

que aquí hay mucho más que eso.


Desnudarnos es alivio y maquillaje deshacerlo;

repensar lo que es “bien visto”, para no vivir lo ajeno.

Es que falta ese silencio que es un sabio consejero,

necesario espacio diario que explorar, sin fin, podemos.

No se trata de callar, sí expresar lo que queremos

al lograr cansancio y calma con balance duradero.


Mil actores han pasado frente a estos años creciendo.


En la infancia yo he encontrado fuente de virtud sin freno.

Es su risa, aroma, aun llanto, su mirada, abrazo, beso,

inocencia, ¡siempre encanto!

Preguntando y respondiendo

en un ciclo que creciendo se convierte en gran maestro.


Pero pasa, pasa el tiempo… va la infancia desprendiendo.

Ahí empiezan mil escenas y el encanto confundiendo.


Sí, muchos siguen brillando y logran estremecernos.

Incansables, como ejemplos de un entorno que bien crece, y equilibro van logrando.

Con sus manos extendiendo, sin disfraces, con espejos …con amor sutil viviendo.

¿Cuántos de estos encontramos a lo largo de este reto?


Muchos otros nos sorprenden, dejan ver su afán de hacerlo.

Quieren destacar sus huellas y atraparlas contra el viento.

Porque se vuelve importante mostrar “eso que yo tengo”

y, con el ego adelante, sienten que alcanzan sus sueños.


En escena así hay contrastes, pues teniendo o no teniendo,

hay más ruido o más silencio cuando de expresar se trata

y la vida nos obliga al intercambio pasajero.


¿Juzgar si hay más que eso? Atrevido sería hacerlo:

no sabemos más de nadie, solo vemos su reflejo.

Y depende de lo opaca que sea el alma que tenemos,

lo que llega nos permite con bondad, al otro verlo:

con virtudes, con defectos… y avanzar sin retroceso.

ESCÚCHATE


Sí, mucho es tan veloz y tanto, de repente,

se sale del torrente y reclama con vigor.


Son los sueños dormidos queriendo estar presentes

pero el andar inerte, jamás los despertó.


Y luego recordando, también se va extrañando

lo que aún no ha estado vivo y atrapa un gran dolor.


Es que aunque el logro abraza con calor de caricia,

la indiferencia azota con frío de agonía.


Que no se pierdan voces del alma hacia el oído.

Que nada nos confunda: no hay un solo camino.

A ESO NO QUIERO JUGAR


¿Por qué el diálogo profundo es difícil mantener?

Pareciera que unir tiempos no se puede pretender.


Es mi ritmo y mi camino, que sintiendo mucho está;

es tu afán y tu proceso que te impiden escuchar.

Te limitas a agrandar lo vivido, tus proyectos,

y se nota esa costumbre de juzgar y comparar.


Sí, te mueve ese deseo de lograr mil opiniones

que te aprueben y te aplaudan todas esas situaciones;

las congelas en vitrinas con virtuales expansiones

que manejan inventarios de accesorios, de emociones.

Impotentes maquillajes, ¡temporales fantasías!

En el fondo es una escasa interacción que termina.

Se reduce la mirada a encontrar qué se critica.

Y eso, en muchos, es alivio que el espejo debilita.


Pareciera irrelevante, son gustos que respeto;

Pero pienso: no pretendas ser más grande o más pequeño;

se evidencia inconsistencia cuando dices poner freno.

Vanidad es desbordada si reduce algo ajeno…

y contrasta con lo bueno que tenemos y aprendemos.


Ya tú sabes que aquí estoy, aunque no quiero ese juego.

Lo que es nuestro, solo nuestro, más te espera y yo lo anhelo.

MIRANDO Y SINTIENDO


Parece tan obvio que fuera costumbre

mirar el entorno sin algo que alumbre,

pues mucho es notorio en la muchedumbre.


Los niños, ancianos, la joven, su hermano;

personas de prisa -con gracia o sin risa-.

Hay hombres que miran y, tontos, suspiran;

otros concentrados en su mundo al lado.

Mujeres sonrientes aunque estén ausentes…

Muchachos que sienten, autosuficientes,

que el mundo en sus manos está conquistado.

Personas sentadas que no expresan nada;

hay ciegos corriendo, hay grandes zancadas,

parecen girando… ¿o es una escapada?

¿Seremos al fin una inmensa manada,

que muy predecible camina y no avanza?


Mascotas sin techo que viven huyendo

con ojos que tocan el alma con fuego…

Pero pocos miran, los sienten ajenos,

y el hielo arraigado por dentro hace rato

logra el resultado común y esperado:

se ignora su estado y quedan olvidados.


¡Son tantos mensajes que están confundidos!

Sonido perdido, no llega al oído …ni mucho más lejos.

¡Son tantos colores, que al verlos saturan!

Nubes muy oscuras, no hay sol ni hay luna… muy pocos reflejos.


Y así voy viviendo detrás de estos lentes

que me deja el tiempo, pues veo diferente.

Con ojos abiertos en cada contexto

yo veo compromiso y veo indiferencia.

También mucho admiro, sin duda hay motivos;

esa lista es grande y aquí poco he escrito.

Pero sobre todo grita mi conciencia:

¡parece que prima tanta inconsistencia!

¿Hay más gente sabia, que la gente necia?


Entonces termino aquí, sola, sintiendo

que tiembla mi alma, que duele la vida:

porque es que no bastan mi calma, mis sueños.

Dolor: ¡que se vaya! Que vuelva, aquí, el cielo.

Nos falta esa luz que nos deje ver lejos,

que lo predecible sea el amor fluyendo.

CONTANDO LOS DÍAS


¿Y es que no basta con mirar lo bueno,

amar el pasado, dar gracias al tiempo,

sabiendo que es fuego que ya ha iluminado

y muy satisfecho se extingue en lo eterno?


Hay pasos cansados, corazón inquieto…

Días adelante, pensando, yo cuento;

son metas que faltan y me dan aliento.

Días atrás también voy midiendo,

pues temo al olvido: que nunca me impida

con ojos cerrados vivir el recuerdo.

MEZCLA NECESARIA


Desilusión: es abrupta reflexión de lo ideal a lo real;

es color que se opacó.

Sentimiento innecesario;

“aprender”, le digo yo.


Ilusión: certeza de diferencia,

avance sin confusión.

Es soñar sin prevención,

otra forma de aprender explorando el interior.

Vivir: mezclar todo lo anterior.

Esto es una transición;

¡no es difícil!, si es con Dios.

Y PASA…

Pasan momentos y sentimientos.

Pasa la euforia y la alegría, el desaliento y la melancolía.

Pasa la imagen de valentía, pasa la sombra de fe inactiva.


Pasan recuerdos, pasan anhelos,

pasan caricias, pasan heridas.

Todo, como olas, vuelve a lo quieto.


¿Pasa el dolor? queda el silencio:

la libertad de tu energía.

¿ADIÓS?

YO HOY QUISIERA…


Sí, yo sé que es como extraño pero

¿hoy qué deseo expresar?

Pues llorar, llorar yo quiero; sé que calma llegará.

Es que el llanto reprimido es ceniza desechada

que siguiendo su camino pasa, sucio deja… y gana.

Es por eso que yo quiero contagiarme de estas lágrimas:

que liberan y que limpian, que me sirven si se escapan.


¿Y por qué llorar, preguntas?

Por vivencias anheladas que hoy yo miro y no son sueños,

más bien tiempo que reclama.


Más dulzura en el camino, más miradas, ¡más confianza!

Devolverse y olvidarse de saludos que aun sintiendo

que invocaban emociones -de esas que son extrañadas-,

se callaban, se apagaban y por dentro congelaban.


En tenues conversaciones convertido se quedaba

ese abrazo ya truncado por simples frases mundanas.

Con tensión innecesaria, con afanes, con distancia,

como si mostrar quisiera esta necia especie humana;

como si es que no existiera la luz propia que ya basta.

Cuántos minutos perdidos sin hablarnos desde el alma.


Así van quedando amigos de otros lados, del camino;

recordar de ellos lo lindo y cómo el tiempo brechas da,

me produce gran nostalgia… los extraño ¡hay ansiedad!


Más despacio reflexiono.

Pero es obvio, ¡tiempo no hay!

¿Qué quería acaso mi alma?

¡Todo pasa y ahí están!


No es compleja mi respuesta.

Si me vuelves a encontrar

regálame solo esto: más cariño de verdad.


Mil palabras ya nos sobran porque siento esta hermandad.

Pues vivir acá no es fácil y es un arte continuar.

Yo por eso me imagino

que atrapados en dilemas de virtudes y defectos

¡tanto nos puede pasar!

Pero es esa lucha diaria con la esencia, con la ausencia

de todo lo que ahí está, lo que yo quiero admirar.

No contemos, pues, las canas; ni inventario aquí ni allá.

Puedo hasta ignorar tu historia, ya tus ojos dicen más.

Y si al verte con los míos nos dan ganas de llorar,

¡qué delicia ser motivo!, la confianza nos da más…

las cenizas ¡ya no están!

POR SIEMPRE A TU LADO


Hay cosas sencillas pero que yo anhelo:

Despacio, un abrazo, lograr un encuentro

donde sienta cerca tu vida y tu aliento

y todo el silencio nos deje despiertos

para suspirar, profundo, sin miedos

y ver así el tiempo como algo eterno.

Escuchar la voz detrás de tu pecho,

saber que tu entiendes lo que estoy sintiendo

porque ambos queremos calmar esta angustia

y aceptar partidas, pues no es desprendernos.


¿Le temo a la muerte? No creo saberlo.

Y mientras escribo me brinca mi adentro.

Algo aquí se explota y no es un lamento,

son ganas de estar de ti cerca, aun sin verlo;

saber que de todo, en tu esencia, estás lleno:

de vida, motivos, ¡de amor verdadero!,

que nada maltrate, liviana tu alma…

que aunque no haya cuerpo, me tienes, te tengo.


Porque puedes irte… tal vez vas primero;

de solo pensarlo me inundas, te anhelo.

Entonces te busco y aquí yo te encuentro;

porque más allá de este instante, este tiempo,

están los recuerdos que son más que eso.


Más fuerte me siento, se calma mi pecho…

ya veo lo escrito sin humedecerlo.

A la fe infinita me aferro viviendo

cada instante de esto, que aún bendecido,

me cuesta entenderlo.


Contigo me busco, contigo me encuentro.

Todo esto quisiera con quienes he amado:

ser cómplice, amiga, alivio de heridas,

recíproco apoyo en un ciclo de vida

que crece, que inspira, que es sin despedidas;

aunque el llanto cambie el color de la risa.

NO APRENDÍ A DECIR ADIÓS


No aprendí a decir adiós…

aunque acepto lo que se ha ido.

Pero es muy cierto, yo no he podido:

¿cómo arrancarme, y a pedacitos,

esto tan frágil: mi corazón?


Mucho es confuso en mi interior

al ver que hay vida y también hay muerte.

Que hubo presente y ahora ausente;

que ya no está… que fue un adiós.


Es que mirando hacia el pasado

y recordando lo despedido,

me queda un nudo sin desatar.

Yo no lo supe dimensionar:

era implacable… ¡era el final!

Y nunca más te podría encontrar.


Y nuestro beso se alejaría;

cálido abrazo se enfriaría;

nuestras miradas se perderían;

yo no quería, era despedida…

Porque era fuerza de algo distinto:

ya sea un error, destino o camino;

pero algo queda en mí reclamando,

no estuve lista… yo sigo amando.


Ya mi familia no está completa:

muchos están, otros se han ido;

yo los recuerdo con aire tibio

y con su esencia que aún hoy respiro.

Esta protesta en mi interior

es desespero, son mudos gritos…

lo sé, que debo callar primero

y convertirlos en oración.

De mí también se fue mi perrito

y mis mascotas que en el pasado

me dieron tanto de todo aquello

que sin dudarlo es la perfección.

Dicha absoluta que se escapó.


Es un silencio, es un temor…

porque yo siento que no he aprendido

con esta mezcla de amor-dolor,

a despedirme, a decir adiós.


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