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Excerpt for Primavera Extramuros by , available in its entirety at Smashwords

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PRIMAVERA

EXTRAMUROS


Augusto Aníbal Toledo

Primavera Extramuros

©Augusto Aníbal Toledo

invisiblesombra@gmail.com

www.letamepanta.blogspot.com

Fb Augusto Anibal Tolces


Diseño de cubierta:

Jhon Toledo

051-1-959780007

jfts23@gmail.com

https://vimeo.com/226655148

Ilustración de portada:

Wilbert M. Ccoto


Este libro no podrá ser reproducido,

ni total ni parcialmente, sin el previo

permiso del autor.


Autor/editor

Augusto Aníbal Toledo Céspedes

Urb. Los Cedros E-19


1a. edición - Setiembre 2018


Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional

del Perú N° 2018-13102

ISBN: 978-612-00-3598-6



Empezaré diciendo lo que no soy, que es como me enseñaron a proceder, y a continuación lo que soy, cosa iniciada ya y que no tengo más que proseguir desde donde me dejé asustar.

SAMUEL BECKETT



ORILLA

( primer paso )


De todas las horas de su suerte

ésta perdure, amarga y vencedora


JORGE LUIS BORGES



EMPIEZA EN EL ESTREPITO EN UN PARADERO, EN LA ÚLTIMA FILA DEL BUS


Azul o rosa,

Espina-era

Animal o bestia,

Pálido

Pálido


mi

sueño o espanto,

– silencio preferido–


Fiera o cría,

Tierra o Cielo,

Redención-tortura

Pálido

Pálido


Deidad... Estruendo

Deidad... Agravio


Saltas por palabras fortuitas, tú, susurro endemoniado
en el aire


ROSA

ROSA


Azul o Rosa

Espina o p e n a


LIMPIO EL VAHO DEL ESPEJO Y VA APARECIENDO ANTE MIS OJOS EL RECUERDO


Yo callo, para que avives el estruendo de mi cuerpo
lila-clavel-espino

Te contemplo invisible –encadenado– sima onírica

Bebo de tu flora esperanzado nacer contigo

Sonrío y sé que también sonríes en malicias que desfloran y
perturban.


En la sombra, eremita resurrecto penetra, ausculta
lágrimas de espasmos y clímax

Y el roce callado metálico, el tembloroso tacto
infinito...

Sortilegio de mariposa en orgasmo en la orquídea
vehemente en la cima de hadas y avernos sangrantes
–santificados– por la pasión.


Agónicos y negados a la muerte sin angustia, solos en
el hálito maduro

En las orillas saladas y humeantes de cuerpos
enhiestos de encanto

Beso los labios que cogieron mis fases impertérritas

Acariciando tu figura que me encanta oculto.



COSMOGÓNICO SENTADO EN UNA BANCA AL ATARDECER


Alza el vuelo, dispárame –expúlsame– redímete

Tu recuerdo oprime mi delirio,

Ahógame que el paraíso no existe de lágrimas

Pierde miedo antes del fogueo Que tu fe no se diluya


Lapídeme como a tu espíritu


O l v i d a m e

Para que asciendas del pútrido desierto Dime adiós

Dispárame de tu mirada

Destruye mi voluntad a verme...

Arroja la espina clavada. Corre. Asciende


Aléjate de mí (insania levedad)

Perdí mi alma... la orientación. Perdí tu aroma.

Necesito perder tu gracia,

La sonrisa la nostalgia ajena que me remite tu voz.


Tú, espíritu enceguecido, lentamente rocías lágrimas


Heridas que tus dedos sintieron sangrar...

Dolor que pudo elevarse tan alto

Amor cruel que no te hizo llorar.


Entre tanto, mis infectas llagas van busca de
una p u e r t a

Que m e d e s t r u y a cuando se azote...



DÓNDE PERO CUÁNDO


Humea tu tóxico rechazo

A mis intentos de tocarlo frágil

Vuelve el rostro...

Vuelve.


Deshaces el fuego con tus fauces núbiles aprendidas.


Y empuñas la daga inventada de sombra y mi yo
solitario

De soledad de Hor observando su carcomido muro en
penumbra

De estertor de claveles,


Y clavando

–clavando–


Tu mirada y su mirada y la daga en el mismo punto en
donde no tengo oportunidad de darme cuenta, y
mirarte y mirarte como por primera vez ésta mañana.



ENTONCES NO DIRÉ MÁS, SOLO SELLAR CADA PENSAMIENTO ESTA MAÑANA PARA RECORDARLO


Yo te amo con cada espina de amor y suspiro

Yo te amo y amo cada pétalo marchito esnifado

Yo te amo con fervor ígneo (yo te amo)

Como en el suspiro de sentir calma en el miedo

Como a la flor que renunció a sí misma para anidar en
tu cabello


Yo te amo simplemente esperando una mirada, tu
mirada

Yo te amo y deseo encontrarte casualmente por la
vereda que transito


Yo te amo –te amo yo– y necesito tu esencia en mi
recuerdo en mi memoria –en mi deseo– en mi
malestar en mi alegría en mí para sonreír


Yo no sé sin ti

Yo te amo


Fuera o dentro –te amo– ausente –te amo–

Noche / Día

Enamorado

O solo.


Eternamente me convertiste

En Yo-te-amo


Y necesito tu perfume para revivir adentro

Y necesito lacerarme con amor impropio

Buscar la incertidumbre lleno de ti sobre mí...

Necesito besarte para ascender al fuego

Sentirte para corroborar que de amor hay muerte
luego.



NO NECESARIAMENTE CONSTRUYAS UNA IDEA SOBRE CÓMO TE CONSTRUYO EN LO COTIDIANO


Arráncame las orejas con la serpiente de tu boca

Desdóblate en flancos inasibles de arma homicida

Aséchame con tu respiración licántropa

Respírame respírame

Pertúrbame con tus palabras de ansiedad y hambre

Envía tu soledad nigérrima de flor carnívora

Enrédame con tu ahogo abrumador de morfina


Desdóblate de tu nombre lítico e impenetrable

Respírame entre los cloratos de sueño y orquídeas

Respírame ( r e s p í r a m e )

No quiero huir de la caída inminente

No perseguiré más la pesadilla en busca de tu nombre

Absórbeme en la sangre que te excita –fría–

¡OHG! retírate de mis torturadas orejas...




PATEANDO EL PASTO ESPERO TOPARME CON UN FRAGMENTO INMUNDO PARA QUE SALGA EXPULSADO A LA VENTANA LATERAL DE UNA COMBI


Esclavo a las posibilidades,

Destruyo mi esperanza

Te acompaño me acompañas,

S o m o s como objetos hirientes…


Sales y entras


Te acompaño y me acompañas,

Soy esclavo

–vigilante–


Tus alas llevan el perfume de mi espíritu, mi
desasosiego

Y maniatado a tus informes ahogados de somnolencia
y desvelo

Confabulo el escape, sumergido.


La ansiedad aumenta mis heridas

Y vuelas hermosamente sobre el deseo,

He sabido que Dédalo escapó y construyó su laberinto,
lejos

Construyo mi anhelo contra las pesadillas de un tal
vez.


Rodeándome de lirios

No necesito mantener mi nombre...

No necesito vivir completo


Encendiendo y despertando mi fe

Las ondas doradas de tus cabellos

Rodean, rojos, mi cuerpo apasionadas

Y he presentido que llego la hora

A confundirme con cada extrañado fragmento

De ti

En el laberinto,

Como delirio...




HASTA QUE SE PUDRA DE AMOR (EMBEBIDO)


Ahuyentado por las fechas, el reflejo y, la nostalgia

Me entretengo en una planta, cautivado, y glorioso

No sé qué ocurrirá cuando se acabe toda la belleza
hiriente…


¿Perderé mi homicida concentración a ver?

¿Huiré de mi estrafalario deleite de bufón inadvertido…?

Qué ocurrirá cuando la flor desaparezca en sus raíces...

Qué...

¿Este sueño llamará a otro personaje hierático?


Sombras me envolverán cuando me dañen sus pétalos
marchitos.


La contemplo hasta que se pudra de amor.


Me fragmento para abonar la tierra en su regreso...




ONCE, VUELVO A DESPERTAR


En la clarividencia cegadora

Estoy corriendo por los pasillos sofocantes

Descritos –alguna vez– en la herida infecta de amor en
el cuerpo


Y en busca de mi n o m b r e o tu nombre


Quiero


No ver jamás el entierro sin tus flores de pena y hastío

Deja que mis ojos se sumerjan en el cieno

Desenvaina el sable oxidado y utilízalo con estruendo


Y luego o c ú lt a t e


Mi cuerpo a la deriva busca vestigios de orquídeas
putrefactas

El aliento denso que tu boca expulsa.


A la deriva mis recuerdos al aire


Te pido con lo que hay de mi boca destrozada que no
aparezcas de repente en este sueño inconcluso tantas veces...




CONTEMPLACIÓN EXITADA


Mariposa, transforma la esperanza en mañanas

Descubre la sangre sembrada en la tumba

Vuela al sueño y caza,

Libérame de hadas en el frenesí obnubilado

Rescátame de la telaraña


Estás

Ausente

En tu laberinto

Tratando de atravesar los espejos, los delirios,

Mirando el vuelo de tu cuerpo

Como aroma

Como fuego


Petrifica esta mañana

Perdiendo el paraíso de pétalos y agua

Y si la noche

En la enferma locura de saber todo

No halla el porqué de sus no-huellas a sus espaldas

No te preguntes qué ocurrirá con los recuerdos

Atados a las mañanas...


Mientras, mis orejas recogen los suspiros

En la poza negra de una boca batracia

Llena de peces y de algas y de muertos y de almas
sometidas a renacer amorfas


No intentes renombrar todo.


Solo quisiera salir en un vuelo de rosas de sombras de
fuego de sangre y heridas de este sueño, pero mi
cuerpo está aferrado a pétalos tristes y mis alas se
diluyeron y la esperanza no existe, aferrado a la
telaraña y he de mi mirada a mi mirada...





EXTRÄMOR


Mi nacimiento

De tu sueño y senderos de flama y delirios en la grieta
desnuda de tu palma

Sumergido en mares pardos y lagunas ébanas

Camino el trazado de extasiada sonrisa en sus adentros


Hacémonos ruido

Silencios a exträmores


Paria en mi tristeza, en los zapatos... en pasos... evoco
suspiros


Reflejo noches y días abstraídos, en mis latidos

Enredo mi cuerpo en tu cuerpo de suspiros y hechizo

Inhalo el respiro que desgarra el mutismo

Emerjo almendrado, vehemente del mar exasperado


Beso tu boca, la boca que provoca los sueños bellos,
enceguecido.




SIN EMBARGO, HAY ALGO QUE ME ATRAE


Otórgame un suspiro para renacer a la idea

De verterme a tu existencia, vitalizar mis venas

Apodérate de mi ceniciento y apopléjico anhelo


Iré a donde deje de sentirte

Hágase la nada a los caminos

En mi silencio subterfugio o envilecido


Nada


Hallaré tu nombre ilegible impreso en la bruma

Viviendo de aire y sueños

Y en el principio en la lejana o cercana dualidad.

[Heme en ti o en mí]


Detenme ahogándome,

Dame silencio

Que no haré oposición para evaporarme

De tu fragancia

Tu halo

Purificador de mi aura

De este pensamiento


Abrázame Nada…




NO SIEMPRE


RevolvEr

Amor

revolvEr

RevOLver.


Tú... tu...


RevolvEr

Amor

revolvEr

RevOLver.


Mi sueño te torna pesadilla

Tu esperanza ahorca mi esperanza


No sé cuánto me ames cuánto…

No te detengas a preguntarte si yo te amo.


No sé si de mí brota algo

No sé si de mí nace la correspondencia

Yo renunciaré a contemplarte y renacer de ti


Mi espíritu segado exuda vaho rancio


Entonces, Amor llamado

Foguea tú lo abandonado

En un suspiro

En una última mirada marchita...


Te obsequio las últimas palabras.


Sálvame.

Sálvate.




MANERAS DE VERTE O IMAGINARTE


Corre ligera rosa en melodía

Corre al acecho de ojos volados

Por el rorro que les niegas

Los niños renunciados, la vida deplorada


Corre dulce encanto ahora que estamos soterrados al
amarillo...

Elévate hasta alcanzar la puerta de otro cielo en el
delirio.


El duelo se aleja y se acerca...

Cuando evocas el tiempo... la distancia

Toma un lápiz

Siguiendo los trazos

El viento


Nadie vendrá a rescatarte de los imaginarios del
desenfreno

De tu sueño realizado


Sigue la marcha rescatando rezagos que por tu
mano fueron…


Necesitas de materia rejuvenecida

Para ti en la descompostura

Descompostura descompostura

Descompostura (…) te haces desbaratada


Renuncias cerrando puertas inconclusas

Ocultando los rostros cuando te alejas, sin decir nada




ANTES DEL GRITO


Dispárame y no contemples

El amniótico fluido que recorre espinas y alucinaciones
llenas de brisa putrefacta

Que escapa de mi vientre horrorizado por palabras
románticas irreales.


Caímos de nuestro vuelo vacilante

Hacia realidades de impuestos y tarifas fraccionadas

Escapa del crepúsculo


Dispárame ahora que el miedo me extravasa oliendo a
ternura y la desgracia se disemina por el horizonte de
otra pareja.


Dispárame el fuego fulminante de tu desprecio que ha
de llevarme a recordar, recordar... horrorizado ante una promesa que prefiere desangrar.


Antes del grito.




QUIERO


Quiero solo quiero,

Ser esparcido de tus pies a tu mente

Envanecerme en la tierra que sostiene tus pasos


Simplemente


, solitario,


Detenerme a respirar los suspiros.

Buscando tu persona solitaria


Destruyo las flores

:::

El cielo, el infierno,

La melodía, destruyo –todo–


Por vivir un instante triste

Descalzo de la música

Ajeno a que existo

Apropiado de tu silencio


Colorearme quiero de mariposas-cuervos,
ornitorrincos-buitres

En el ruido acompasado del murmullo vacilante

En el llanto pálido de rosa primavera, clandestina.


–no fun–




EN EL MOMENTO POSTERIOR DE PAGAR MI PASAJE Y SALIR EN MARCHA HACIA LO COTIDIANO


Monstruosa fiera i n a s i b l e belleza exaltada

Pertenéceme en mis pesadillas carentes de objeto.

Terciopelo encumbrado (…) fuego


Cielo, tierra, miedo, salmo

Tú, exaltación interminable

Ven a mí que requiero tu amación demoníaca

Tú inocencia vil, tú expresión abstracta de sonrisa.


Por qué no estás en mi subconsciente

Por qué tu sombra aparece cuando recién despierto

Mi pesadilla no tiene secretos

Te necesito terrible, extraña

Imagen desprendida

Ahora que pertenezco a la cordura...




SIMPLEMENTE DIECISEIS


Tú, perfume, juegas entre respiros

De mariposas amantes, sobrecogidas

Por el sueño que termina en ahogos.


Expira de tu mano el sol atravesado por la espina

En un ruido extasiado de la axila

En la sombra que nos acompaña.


Tus dedos como gusanos petrificados

A pasos de ave herida

Corretean entre sí sobre mi piel arenosa,

En el rumor de las horas transpiradas que filtran en la
impermeabilidad de un sueño

(Mi sueño)


Rasgamos juntos el silencio con espadas de salitre

En el dulce infierno lívido de espasmos de clímax

Justo antes de sumergirnos en el encanto

Ahora... antes... siempre, desde la mirada tuya que se
cierra en un suspiro.




NATURALEZA Y FICCIÓN


Caes de tan alto... tan alto que no se puede nombrar

Naturaleza y ficciones te entrelazan en la fauna pálida,

Redención incinerada de primavera,

Exornación y ave diabólica –ultranatural–

Forma varia que no sé en qué te detendrá


Dame de beber el sumo fluido de tu pecho extasiado

Deja caer la ácida lágrima que busca in dirigida

El nombre del quídam grabado en la lluvia

Déjala hallarlo y sienta, forme parte en la lágrima
herida


Noche, estertor... nos palpan en frío


Mira la aurora que sucumbe en letame sin esperanza

Presiente que no llegas a palparla para el consuelo que
la redime

Mírame que Hyde aflora ansioso de sangre y lamentos
parias

Y que Jekyll no retoña en rosas amarillas


Agujas respirando aire recorren las calzadas solariegas

Con tu nombre para inmolar a cualquier hombre

Que lleva días pensando en regresar a la cuna

desaparecida...


Míranos que no tenemos oportunidad al paraíso


Apiádate y respíranos con el polvo que te daña

Vuelo enceguecido de tragedias y comedias yuguladas

Desciende (desciende) d e s c i e n d e. Llévame.


Envaina la espada ávida en mis manos...

En el horror del corazón metálico.

Percibe el vacío y tiembla, la mañana será nuevamente

De nuevo Reina

Y yo el único desquiciado amante

Será vergel que fertiliza mi delirio

Será de nuevo jueza que sentencie tu reino

De noches y días en la bruma y espejismos.

Seré el infiel inmolado por el pecado

De mirarte y mirarte espurio, atrapado

En tus naturalezas y ficciones funestas.




SIMPLEMENTE DIECIOCHO


No siempre las cosas son las cosas

En tu universo no hay significado...


Una palmada de aire putrefacto en la espalda

Un beso cálido de muerto

El vaho romántico en arsénico

Una muñeca decapitada llena de sueños

Tu amor aferrándome a espadas ofendidas….


Despojas la vitalidad de la ausencia


Prefiriendo


No saber nada

De nadie


Tú, lágrima, caes a tierra desolando...




PANEGÍRICO EN EL ABEDUL


Tus manos no construyen arte con las flores de cadmio

Los pétalos mórbidos escapan a ser espadas
encendidas

Y la sal cayendo cubre la esperanza de tu lágrima en el
aire

De este amor germen de este –nuestro– delirio en
cápsulas


Mis manos y tus manos erigen la estela

Alta para que desconsuelos se rasguen con ideas mal
cortadas.


Mis espadas como manos, tus dedos acarician
pesadillas

Te busco cuando duermo y no sé como vendrás miedo

Espero el abrazo, la despedida, el vituperio


Desconciertos coloridos persiguen mi sombra que se
diluye


Presiono tu pétalo envenenado y te pruebo


Te desafío a que me absorbas en tu encanto de espina
de flor mortuoria.




EN EL TRAPECIO PERCIBO QUE NO VENDRÁ


No te acabes si la luz queda afuera

Tú, espíritu que cambia mi destino

Que trasfiguras mi delirio a sueño

Por qué haces de mí azar del hado


No sé de color

Por qué de dolor


Por qué recordar o dirimir que algo viste

Y expires a mis encantos de Hermes.


La pradera me recibe con su aire sibilino

Finge y esputa su tez de malicia

Ahí descubre la inquietud y consume mi fuero alterado

Y me olvido que algo existe


La atomización me hará no verte,


Por recibirme desde siempre.




EL AMOR IMPROPIO




Si solamente me tocaras el corazón,

Si solamente pusieras tu boca en mi corazón,

Tu fina boca, tus dientes...



Yo cambio la primavera

Por que tú me sigas mirando.


PABLO NERUDA




INSTERSTICIO


¡Oh, mi protector reconóceme!

Tengo clavado un lamento mortal

Y presiento que luz nictémera siega

La pálida rosa, la marea redimida

Del amor que ahora duda.


Asolado en el desierto te busco en los espejos

Y te aclamo en las llamas que incineran el deceso

Necesito que tu tacto acaricie envilecidos
pensamientos.

Necesito oír el consuelo y no estar muerto en la
memoria


Tú, excedencia, escúchame en el griterío de mis latidos
azorados

Rescátame de tristezas en busca de arsénico y morfina.

Suspiro leticio de opio prorrumpido.


¡Oh, protector reconóceme como tu herida!


El silencio obstruye el sentido

Las mariposas de garzo obnubilan mi desasosiego.

Donde estará el espíritu de la muerte enterrado

Necesito saber de su existencia, saber que no lloraré
epitafios


(El fulgor del fuego desasido se ocultó en el herido)


La aguja sembró en mi vena una plegaría oculta

Las olas revuelven los pensamientos

El aire lentamente acaricia el alma

Silencio besa la bienvenida...


Amadísimo Señor ¿Qué crimen has cometido?

Por cuál horrible crimen tendré que ser condenado

Recuérdame tu amor silente

Recuérdame que jamás nací envenenado,

Viviendo eternamente de tu pasión fortuita


No seré olvido, no seré maltrato.


La flor absorbida por la tierra desolada

Muestra que Dios ha desaparecido

Y no hay cómo, no hay cuándo


Aún se siente el respiro sofocado

La memoria de la carne que no oculta su miedo

Que prefirió hacerse silencio en su silencio obligado.


El fulgor del fuego desasido se ocultó en el herido...


El día está listo para anochecer.




MOMENTO DESPUÉS DE RETROCEDER A CONTRAVIENTO


Este llanto Este canto de balada que vacuo no existe

Esta tierra Esta sirena perpetua sólo cuando ausente miro

Estas manos Estas lluvia Esta sangre, mañanas de
gesto inane

Están solo detenidos esperando revivir desiertos


Esta congoja Esta yerta lágrima Este juego infame

Este desprecio ese silencio, lívido estremecimiento

Y estar quieto observando como cae el viento

En las aguas negras de tu sueño puerto


Esta espuria carne Esta simple yerta

Estos sonidos pravos Este son estruendo

Compasando el mundo tomando el cielo

El tiempo que recorren las agujas después de caer
el silencio.




OBJETO Y ACCESORIO


Yo

Irrealmente

— (Yo) —


Por algo

— (Divinamente) —

Al azar


Nadie entiende (nadie)... todavía (todavía)

–ahora–

Que niego mi yo enfermo

Para descubrir dónde

E ir al encuentro

Del que ha muerto e infecta...


Auscultando rastros

Que no fueron redimidos

Comiendo mis putrefactos fragmentos

Y no ser el que he sido

El de hacerse pedazos

Con la vacuidad de su mirada.


II


Surgen enfermos de la noche y los días en espera

La otra noche y el otro día en pesadillas, en mis descalzos
pasos

Por caminos que fueron antes inconclusos

De los sueños que no pudieron ser alborotados


Retoñan de mis sueños seres desplazados

Realidades sollozas que anhelan conocer el día

Soy el que no a muerto todavía —todavía—

Que va muriendo con el zumbido de una agónica pena


Dónde estará el olvido dónde el recuerdo hecho harapos

La memoria —o aquel hado— me persigue

Madreselvas virulentas extendidas de sueños inconclusos

Ausencias del ruido ensordecedor cuando no me hallo


No quiero ser el que recuerde que no tiene historia

Viviendo de otros, de seres sin historia

Vengo de imágenes difusas a representarme como yo

A mi mente manipulada por pastillas anti migraña y
sales de frutas


III


Y la rabia espuma la sombra destruida

La luz destruye el sendero objeto de mi desquicio (…)

Me pregunto por ahí cómo cuándo

Toqué con la punta de la nariz el fermento sentido de
la cordura




DESPUÉS Y LENTO LOS OJOS CAEN


Porque involuntario huyo de tí,

Y necesariamente no me muevo

Libélula amarilla estás –ahí– inagotable

Y cansado he dejado de repararme en el sendero

Donde puedo divisar el letrero de llegada, terrorífico

Sabiendo (que) el miedo alimenta el obscuro tedio de
mi desvelo.


Por qué el fantasma cobija mi sueño con llanto

Y por qué tengo una libélula y sin zapatos recorro el
pavimento

Mis manos no quieren escribir acongojadas

Mis manos no quieren saber de guantes y cafés cargados

Por qué saber de ausencia, dolores virulentos.


¡Stop! Armo tantas veces mis yo, me desarmo...

La nube es densa llegando a dónde no quiero llegar

Y si salto para coger cualquier ala, no alcanzo el
amarillo interminable

Y si sólo la miro enceguecerá el dolor

Y si me quedo terminaré inacabado


¡Dame a elegir; no quiero ser el elegido!

Dame el placer de mirarte y develar el mito
antes del fin

Dame el habla y la vista

Dame el consuelo de mi derrota:

Anunciar que he de morir y vivir otro infinito


Por que la libélula cambia de color, y muere en el cielo

Y el espejo es otra puerta del delirio: una boca
estrechándose

Cuando estoy dentro.




SURMENAGE


El continuo destruye el sueño,

Niebla en cumbres de cieno,

La enormidad pesada, absorbente

Hambrienta de almas confundidas

Oscuras medusas trastornadas

Termina termina... su periplo incierto


El desconcierto paraliza la melodía

Cayendo en la inmensidad lívida y vacía

La noche no yugula la observación y mis
latidos agónicos

De noches sumergidas, y silencio


La tempestad termina termina termina...

(y) El mar arrulla y acuna arrastrando estrellas y
sueños y mi yo y mi tu y mi nada.

Termina... termina... termina... el cíclico padecimiento.




CONOCER EL DÍA


Rueda

(rueda)

espacio,

rueda la inmensidad

descuartizando segundos –insanos–

(Rueda) r u e d a

Vuela,

g i r a, ( gira )

espacio infinito de cerebros alterados

inmortales suicidas, temerosos

¿Sueñas?


Rueda –vuela–

por el sueño de Ícaro en el aire,

inspirando el placer de llorar por ser feliz

–e imágenes de fuego caen por tu miedo–

a tropel y desbocadas a la pasión

rueda, vaga

rueda el tambor a la inversa

gira, ( g i r a )

Lento,

el reloj sucumbe en el espejo. Mirándose.


II


Gira y gira

recrea en el sueño, holocaustos

el sol existe y el eclipse

utiliza tus sombras

juega

salta

devora suspiros rasgados

Rueda...

( ... )


III


Rueda

juega,

el espacio vacuo

imágenes rotan alrededor de olvido

sobre la rueda, el tambor, el azar

en este juego que no acaba ahora...


Hasta el disparo...




BRUMA


Recuerda el aire y tus sueños en cápsulas

La forma obscura que rebulle de mí desasosiego

Delineando siluetas endemoniadas en los fuegos

De ese verbo obsceno con la fiera fulminada

Destruyendo el pensamiento desgarrador de mi ego

Emergente entre tu pensamiento en mi pensamiento

Por el grueso de tu flora libida

Sometido a tu encanto perverso.


Tu lengua me enrolla en el beso

Desde los miedos hasta mi valentía aterida en los
labios

En la excelsa corona de espinas

El registro inmaculado del confieso

Oh tú, nombre marcado en el recuerdo


Tu deseo avanza inerme, iracundo

En el averno amatorio fallecido

Registrando nuestros sellos en las manos

Sobre el fuego exaltado

Bruma

Bruma




CONTEMPLACIÓN


Te llevo en el arrastre, en mis zapatos empolvados

Al el empezar de mi agujeta izquierda suelta

En el filo graso de mi cabello revuelto

En el véspero sobre mi mirada

En pálidas y confundidas bocanadas

En la incógnita... mi constante huida

En desconciertos sobre tu idónea sepultura.


Te llevo renegando.


No sé de tu delirio, ni de la locura que te aleja

No sé de tiempo, ni de esperpénticos números
opresores

No sé de tu elemento ni de tu estrafalario engranaje

No sé de tu queja inasible ni de la respuesta redentora.

Te conformas de estridencias bufónicas, solitaria.


Me camino las sombras olvidadas


Surjo inconstante en el hálito mórbido de las hojas

Entre la idea, tu idea, de sentencia a desierto

En la persistencia exhíbita contra las fechas virulentas

Enferma razón de pertenecerte y representarte en
objetos obsoletos

En frases que sepultó la gente aún muerta


No te esperaré entre granados y buganvillas de
idolatría

Al pie de un arco, a orillas de insípido río

Sobre arena que sufre el recuerdo y entierra lo
ocurrido

No te esperaré en el silencio horrorizado después del
grito insepulto

En Solemne duelo hasta que regreses resurrecta de
espíritu apagado

De la plegaria extendida desde el silencio a tu silencio.




ALGUNA VEZ


¡De mis poros alimenta tu avidez maldita!

De la nube en la rosa, la rosa en mis heridas

Todo de malva mi encanto enfermo fallece en miasmas

Y de baba el arroyo espontáneo sumerge las flores

En tu encanto de ave purpúrea.

Mis sueños van aferrados a tus plumas sueltas.

—Como el sueño de aquel sujeto soñado una tarde en
el bus—

—Soñado al alcance del cuervo atormentado

Tras los ojos de quién fallece aferrado al placer del
respiro—

Todo ese instante

Todo en el todo agobiante

Todo

Todo

El suspiro inferno emerge aromado de claveles infestos
de morfina

Y soy como un cuervo volando entre árboles
encantados de embriagadora esencia

Que no supo cómo surgió, ni cuándo, ni de dónde—




TREINTA Y DOS


Callamos el fino estruendo de llanto

Con almohadas estériles de sueños

En la espera

Larga espera


Huimos siempre de ninguna parte a cualquier parte

Perseguidos por sonidos que encontramos cuando
niños en la noche


Estamos tristes porque nos hacen falta remedios como
tu sonrisa


Te pido o imploro que sonrías en este entierro
de recuerdos mutilados.




TREINTA Y SEIS


A la sombra laberíntica de monstruos solitarios

Estás mirándome en espera de oscuras ruedas
giratorias

Esperando la caída de la mañana en mi mirada ahora,

De laberinto destrozado por la mano paranoica

Destructora de estrellas que cobijan los sueños.


Abandonado a la ubicuidad de ron y cigarros

Contemplando el reloj que aterroriza al diablo en las
mañanas

Perseguido por manecillas asesinas y enfermas

En el sobresalto o el bostezo entre las arañas.


No hay nostalgia y amores cuando la embriagues
absorbe

No hay nada mientras la nube cae en mi cabeza
sometida

A púrpuras tristezas de reír en el sofocante miedo.


La historia no tiene relevancia en mi ojoscopio
torturado

En mi lengua entumecida y sangrante de palabras frías

Y yo sólo soy él: gota que se deslizó del pico hacia
el vacío

En estos ojos que me observan invulnerables
petrificados

Sobre ojeras de flores inexpresivas.




TREINTA Y SIETE


He llamado varias, tantas veces con el nombre...

He tratado de bailar sobre una estrella apagada
en escena

Y los pasos en giros enfermos de gloria no hayan

Luz asignada con tu esencia para crear vida...


Camino entero sin la monstruosa necesidad de renacer
en suspiros de agónico cernícalo cayendo de su vuelo en pétalos narcóticos de astromenias languidecientes por la falta de tu aliento

No hallaré destino laberíntico que proyecte espíritu
nictémero de libélula insepulta en ultramar

Para buscarte y traerte a mi lado a mi vida a mi sueño.


Me basta sólo una caricia tuya para transformarme en

Aire Fuego Flor


No recuerdo tu nombre ni mi nombre en la memoria
claroscura


Persigo mis dedos y mis manos que no pueden borrar
las huellas sangrientas de tu recuerdo y no pueden huir infinitamente de tu sombra que ampara su maldición sentimental

Aún bailo en la ventana que da ingreso a la inferna
cura de aves putrefactas que vuelan sin ojos ni lengua pero que lazan alaridos como plegarias en busca de tu esencia en horas nigérrimas de sol y luna en sueños yugulados en mis noches y días y sueños y llantos y vida sorda girando alrededor de mi pensamiento y hacen como mirándome

No debo extirpar la espina incrustada en tu epitafio
aterido a mi espalda

Donde parte de tu espíritu sangra cuando caigo
extraviando tu sentido-mi sentido


Tú estás sola en todas las cosas que tienen vida y
muerte en percepciones amorfas

Estás en gladiolos púrpuras en pantanos pestilentes e
infectos de sangre casta de ruegos no escuchados de deseos profanados e intenciones bondadosas y caritativas que no resistieron la contraria realidad.




INSTROSPECCIÓN DOS


No vale nada,

Una muñeca rota

Un carrito desportillado

La colcha vieja de la infancia dentro del crematorio

La fotografía de mis padres cuando me abrazaban

Si no vuelvo la mirada.


No valen nada


Las caricias bondadosas llenas de esperanza

El reconocimiento desconocido después de una
velada literaria

Tu beso apasionado cuando tuve una jeringa

Apuntando... deseándome.


El recuerdo afortunado ahora que no tengo calma

Si no vuelvo la mirada.


Y si no vuelvo la mirada


No valen nada

Las visitas de los amigos cuando estuve en cama


No vale nada la nostalgia

Ni el presente vivido en pausa


Si no puedo recordar


Estoy tan desorientado que parece que no existe nada


Ahora

Mañana.


No vale mi comportamiento vencido de cápsulas

Estoy tan feliz de ser lo que he sido que pronto

Lo que he sido formará el cuerpo de la historia de un
reporte mal escrito.


Mi memoria está borrándose a falta de sentido

No sé bien si me pienso porque estoy viejo

O porque solo tengo sueño y no quiero seguir despierto


Sé que esta tarde cede al crepúsculo a otro olvido


Y no vale nada lo vivido


Estuve refugiado bajo el recuerdo de la infancia


Y era todo yo, una palabra como feliz como un papel
en caja


No vale nada el recuerdo ahora

No valen nada sus miradas adornadas de lágrimas y
flores a r t i f i c i a l e s


No sé del tiempo en presente,

No sé qué soy

Algo, realmente, fui desde que salí hacia la luz…




SIMPLEMENTE NO


No puedo he caído

Tu rostro de tulipán pálido bajo la lluvia

Lágrima al viento solitario

Que no pudo sobreponerse a despedidas

Va a las llamas del sendero


Deshabitada.


No puedo seguir sonriente, soñador frente a la luna

Mirando como cae mi cadáver lívido al vacío en tus
pupilas

Derritiendo las barras de aquello que me fue
incognoscible


He sido pálido desde mucho antes de nacer en tu sonrisa

Estoy triste como en cada instante que decido ser feliz

En tu pena insomne, mortuoria, insípida.


Entonces desearía

Vivir solamente

Atado a tu pensamiento.


No es demasiado para ser todo en mí, tu caricia

Pero es, alrededor de mi ignífero dolor de rosa
preferida.


No puedo

He tratado


Caigo

Caigo

De este averno


Te prefiero distante y ausente

In forme, acuosa, sibilina


Te prefiero solemne

Flor letal

Halo en mí


Sombra en noches sibilinas, etérea a mis manos brutas

Impalpable

Esencia


Te crearé en fórmulas

Varias veces

Tantas veces

Para saber realmente que no eres la mentira que él me
creó.




TREINTA Y NUEVE


Quizá lento en busca de la sombra o la pasión

A la deriva en mi torrente sanguíneo lánguido

Ciego oculto en la luz↑ luz↓...¤ ● ♪


Espero detenido, envuelto, del hálito corrosivo

Tras el adiós incesante de recuerdos

Oprimidos por un despertador infausto

Desenvueltos por la mano contemplativa herida

Desaparecida cuando se le negó el perdón


La melodía nos termina –no termina–

Consumiéndonos. Respirándonos

Viviendo perturbados de toda la melomanía

Eximiéndonos de las sonrisas

Que nacieron y murieron del desconsuelo

De elefantes in memoriosos al piano petrificado

En busca de la pasión raída


No hallo senderos que guíen mi desvío

Que me lleven a tu cobijo

Que me degüellen mientras camino

Meditabundo in memorioso

Resguardado por los buitres de la sociedad

Que se presentó anónima y reaparecida


Los gritos de la sombra cuando calló la luz

Cayó mi sombra por mis pupilas a la noche oculta

De un jardín cremado por la pasión mortuoria

De la melodía disonante –estrepitosa–

De un piano sufrido

De un baúl sin cosas


De gente que perdió sus ojos por cosas.




ME DETENGO LUEGO PROSIGO


¿Qué me diferencia de ti?

¿La piel?

¿Los zapatos de otro color?

¿El color de mis ojos?

¿Mis palabras?

¿Mi entendimiento?

¿La razón?


Todo es distinto, finalmente i g u a l.


Qué es lo que me diferencia de ti amor

Si ya no queda más que sentimientos,

Alma...




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